Me resulta muy curioso comprobar cómo conceptos, costumbres y hábitos interiorizados desde que tengo uso de razón, dejan de ser algo natural y cotidiano al cambiar de entorno.
¿Cuántas veces hemos oido hablar de hurtos en las calles de Barcelona?, ¿quién lleva el monedero en un sitio visible?, ¿qué chica va sola en metro a ciertas horas de la noche?.
Es casi un acto reflejo, cuando voy paseando por la calle, el echarme la mano a la cartera de vez en cuando para comprobar que sigue en el bolsillo.
En verano del 2009, trabajando en Beijing, un día hubo que quedarse hasta tarde en la oficina. Cuando salimos eran casi las once y media de la noche.
En el ascensor bajaba conmigo 寻明, le pregunté cómo iba a su casa, si tenía coche o moto. Me comentó que vivía cerca e iba en metro.
Después de siete años viviendo en una ciudad como Barcelona se me enciendieron las alarmas, le dije que ni hablar, que era muy peligroso a esas horas, que tomara un taxi y que al día siguiente trajese la factura, que la empresa se hacía cargo.
Me miró con cara de asombro y con toda la naturalidad del mundo me dijo: “voy en metro, no pasa nada. La policía protege a las chicas que van solas en metro por la noche”.
Hace poco recordé esa escena durante una conversación. 郑燕宇 es una amiga que a sus ventidos primaveras está cumpliendo su sueño. En junio se licencia en periodismo deportivo y en septiembre se traslada a Barcelona a seguir ampliando sus estudios.
Quiere ejercer como periodista deportiva en Barcelona, y no me extrañaría en absoluto que lo consiguiera, por falta de empeño no será.
Pues bien, cenando hace unos días con un grupo de amigos, salió el tema del viaje. No paré de repetirle una y otra vez que mucho cuidado en Barcelona, que no tome el metro sola por las noches, que no lleve el bolso abierto, que cuidado con las compañías, que …
… digno de ver era la cara de sorpresa que ponía al preveerla de tantos peligros y sugerirle tantas medidas de seguridad. Y lo que me costó convencerle de que no hablaba en broma.
P.D: Cada vez que escribo un artículo lo releo varias veces, para hacer correcciones, modificaciones y buscar un título. He visto que en la primera frase utilizo la expresión “desde que tengo uso de razón”.
Quizá debería haber utilizado “hasta donde llegan mis primeros recuerdos” … ¿quién puede afirmar tener uso de razón? … yo definitivamente no.