Uno de los recuerdos de infancia es lo mucho que me burlé de mi abuelo, el Padre Miguel, por los calzones largos que lucía en invierno – El “sacabuslesco” como decía la Padrina -.
En aquellos años los sábados después del telediario venían los dibujos animados y luego la película de la tarde. Por la época había muchas de vaqueros y pistoleros, y más de una y dos veces los vi con aquellos calzones largos que tanta gracia me hacía, y por lo que tanto me burlé del Padre Miguel.
Pues bien, aquello fue un boomerang en toda regla. Lo que no consiguieron casi una década de inviernos en tierras germanas, ni la humedad fría del la cornisa cantábrica, lo ha conseguido el invierno chino. Acabé cediendo ante la evidencia y me tuve que comprar cuatro juegos de calzones largos y camiseta de invierno, para llevar bajo el pantalón.
Supongo que si el Padre Miguel y la Padrina me están viendo desde algún sitio, estarán rompiendo a carcajadas viéndome llevar los calzones cortos de John Wayne para protegerme del frío.
Me acabo de dar cuenta de lo mucho que hace que no publico un artículo … mientras escribo el presente estoy temblando por la que se nos viene encima. Hace semanas que guardé los calzones en el armario y ahora que empieza el calor ya intento prepararme mentalmente para la que se avecina. No sé qué es peor, el invierno o el verano chino.